Cinco.
Años han pasado, y ayer te vi.
Cinco.
Dia que te di mi alma y el futuro de mis pensamientos.
Cinco.
Las veces que te pienso.
Sal de mi cabeza, ya no tienes el titulo que te hacía la dueña. Te imploro que me des libertad, la misma que a los esclavos. Quiero volver a vivir sin tu presencia, no quiero estar atado mas a ti. Pero.
Amo el pensamiento que mañana seamos lo que ayer fuimos, que mañana todo sea borrado y el gran cinco se haga firme. Y te conozca de nuevo, y tu hermosa cara como de costumbre me ame de nuevo, y tu cuerpo y tu alma me den lo que es mio, tu.
Es la realidad, pero decido que es injusto que te hayas vendido, y lo peor, que el responsable de tu devaluación fue el tiempo. El tiempo te ha dado mejores postores, y por el hecho de que eran millonarios, aceptaste; y olvidaste a este pobre servidor que no te daba dinero pero sonrisas y lágrimas. Yo, en cambio, no me inscribi en ninguna subasta, sabiendo que nunca existiría algo en el mercado que pudiera comprar para reemplazar lo que un dia tuve.
Si, los dueños de la subasta pusieron mi nombre en la lista de " servidores subastados", pero cuando las mujeres gritaban sus ofertas por mi nombre nunca accedi, y siempre pague la multa por no hacerlo.
Es esa multa que siempre pago y estoy dispuesto a pagar. Por que yo apuesto a que un dia te cansaras de millonarios y presencias, y de alguna manera tu o tu creador te llevarán al pobre servidor que no tiene dinero ni presencia, solo sonrisas y lágrimas.
No comments:
Post a Comment